22 febrero 2010

Y el Barça mejoró los pronósticos

Poco que decir de la Final. Ha durado un cuarto de hora. Lo que ha tardado el Barcelona en dar el primer crochet al Madrid en la mandíbula y mandarlo a la lona. Ya no se ha recuperado. Esperaba más de los blancos y de su entrenador. Que al menos obligaran a su rival a tener que ganarles un par de veces el partido. Ya sabíamos que Pascual maneja la mejor plantilla de Europa, pero los partidos de cuartos y semifinales presagiaban algo más de los madridistas. Podemos estar ante el inicio de un triplete como el que lideraron Bodiroga, Navarro o Jasickevicius. Enhorabuena a los culés.

Me preguntaba ayer a quién pitarían más las aficiones del BEC, si al Madrid o al Barcelona, los dos clubes de fútbol a los que tanto odian determinadas hinchadas. Pues resulta que el que más abucheos se ha llevado ha sido el Rey y el himno español. Mala noticia para todos. Primero, porque es de mala educación. Segundo porque haces que nuestro deporte sea portada hoy por un asunto que no tiene nada que ver con lo que pasa en el parquet. Y tercero porque haces que la próxima vez, Zarzuela decline la invitación. Lo cual, dicho sea de paso, me parecería también mal. Está en el sueldo aguantar este tipo de comportamientos, por criticables que nos parezcan.

20 febrero 2010

La hora de la verdad


¡Cómo es la Copa! Este año no ha habido sorpresas, al menos en cuanto a nombres, aunque es muy sorprendente que el Madrid haya ganado ¡¡por 28!! la semifinal contra el cuasi-anfitrión Caja Laboral menos de 24 horas después de deshacerse del imberbe Joventut. Muy sorprendente también que el Barcelona sufriera más en cuartos contra Cajasol que en semis contra el Power Electronics.
El caso es que nos plantamos en la final con dos de los tres grandes favoritos de todas las apuestas. Messina ha vuelto a demostrar que a la hora de la verdad sus equipos suelen estar listos para pasar revista. Pascual ha aprovechado la inmensa e inacabable calidad de su plantilla para cumplir los pronósticos.
Hace tres días decía que sólo me jugaría dinero (y poco) por el Barcelona. Hoy, sábado por la noche, lo tengo incluso menos claro. El Madrid ha dejado mejores sensaciones hasta ahora y tiene una gran oportunidad de enviar un mensaje a toda Europa. Ganar la final sería un éxito que daría tranquilidad al proyecto durante unos meses y asestaría un golpe moral a los azulgrana. Una victoria del Barcelona pondría la primera pata del triplete. En unas horas tendremos la solución.

PD: ¿A qué equipo animarán en la final las aficiones de Estudiantes, Joventut o Caja Laboral? Alguno querría que perdieran los dos. Estaremos atentos.

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